... hoy estamos expuestos a tanta información ... internet, diarios, revistas, televisión ... vamos de un lado a otro y a veces las horas del día se hacen escasas ... ¿te ha pasado?A la hora de dormir, probablemente nos echamos a la cama sin mayor consciencia de lo vivido, acumulando esos kilos de mensajes que hemos visto o escuchado... Un nuevo día llega... y ¿cuántas veces la sensación al comenzar es de desgano, de haber descansado poco o nada?
Pero, ¿qué podemos hacer para cambiar las cosas? Allá afuera no lo sé, la vida sigue su curso, la ciudad sigue su ritmo... el cambio lo necesitamos hacer dentro nuestro...
¿Qué tal si antes de dormir nos damos un momento para desechar lo que ya no sirve?, ¿qué tal si nos quedamos con los aprendizajes de lo que no fue tan bueno y la sonrisa de las cosas y momentos gratos vividos?
¿Cómo hacerlo: la respiración puede ser una buena aliada en esto y una muy buena fuente de salud. Está ahí, siempre con nosotros, desde el primer instante y hasta el último momento de nuestra vida nos acompaña...
Hazlo varios días y chequea qué sucede...¿qué tal duermes?, ¿cómo despiertas?